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Transcripción

Título: El secreto de Cristina

[Efecto de camión andando]
 
Conductor de camión-Pasajeros que van para Huijilapa, Ihualulco, Tejitla, Iquitlan, San Andrés de los Justos, Kayauco y Kipatla, ya nos vamos.
 
Presentador-El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación y Radio Universidad Veracruzana presentan...
 
[Música de Banda]
 
Presentador-Kipatla, para tratarnos igual.
Hoy con el cuento: “El secreto de Cristina”
 
[Efecto de camión andando]
 
Conductor de camión- Kipatla… los que bajen en Kipatla, ya llegamos.
 
Tío de Cristina- Ya llegamos Cristina, dame yo llevo tu caja.
 
Cristina- Si tío, acá traigo mi balón.
 
Tío Cristina- ¿Y el suéter? Ándale, mucho balón de básquet  y vas a dejar el suéter. ¡Ah qué chamaca!
 
 
Cristina- Ése día no llegué a Kipatla de paso como otras veces, a vender un animal o a que me viera el doctor, llegué a quedarme a vivir en Kipatla en la casa de mi tío Aldo.
 
[Sonido de calle]
 
Tío Aldo- ¡Córrele! Ahí está nuestro pesero Cris.
 
[Sonido de pasos corriendo]
 
[Sonido de una puerta de camión abriéndose]
 
Tío Aldo- Dos hasta la Xicontepec por favor.
Ven, siéntate acá.
 
Cristina- Mis papás trabajan en Arizona, del otro lado, y yo, pues vivía contenta con mi abuelita en el pueblo en San Miguel Tihuistlán con mis amigos: Juliana, "la mariquita" y "el chihuil." Jugábamos básquet, nos trepábamos a los árboles y nos mojábamos en el río hueyac que le decimos al río en lengua. Allá todos hablamos en lengua desde chicos y también en castilla.
 
Mi abuelita me ponía a leer y a hacer tarea en náhuatl, decía que esas son las palabras de los abuelos de nuestro pueblo, que si no las hablamos nosotros se van a perder. Cuando vivía yo con ella,  en pura lengua hablábamos, pero mi abuelita se murió y como no puedo ir a Arizona con mis papás me tuve que venir a vivir a Kipatla con mi tío Aldo, él es el profesor de educación física en una primaria.
 
Tío Aldo- Verás como si te podemos apuntar  igual en quinto con el profesor Jacinto, es re buena gente, te va a caer re bien.
 
[Sonido de un interior de un salón de clases]
 
Cristina- El primer día que llegué estaba muy nerviosa, todos en el salón eran diferentes, sus zapatos, su piel, hasta su cabello se lo peinaban de otra manera. Yo era la única igual que yo, lo bueno es que estaban entretenidos hablando de otra cosa.
 
Nadia- ¿Qué creen? ¡Atrapan a los armadillos en el monte y luego los matan para hacer charangos!
 
Otra voz- ¿Qué son charangos Nadia?
 
Nadia- Esas guitarritas para tocar el son, los matan y se los venden a los turistas, ellos las compran y luego no sé ni para qué las usan porque ellos no saben tocar
 
Cristina- En eso, el profesor Jacinto me llevó a mi lugar y me di cuenta: había dejado mi libro de texto en Tehuistlán. Él me dio otro pero estaba escrito en castilla y no en lengua también como el mío. Tenía razón mi abuela, las palabras de mi pueblo se habían perdido, en el libro de la escuela de Kipatla ya se habían perdido.
 
[Música]
 
Cristina- Poco a poquito me estaba haciendo amiga de los del salón, un día fui con Nadia, con Frisco y con Juan Luis a la tienda de don Esteban, allí estábamos comprando paletas cuando llegó una tía de Nadia
 
Tía de Nadia- Hola Nadia
 
Nadia- Hola tía
 
Tía Nadia- Mmmm… veo que tienes una nueva… "amiguita"
 
Cristina- Y mientras don Esteban estaba buscando algo en la bodega ella escribió un papel
 
Tía Nadia- "El que con indios se junta, jamás llega a la punta"
 
Cristina- Y que pone el papel en un clavo de la pared, Frisco rápido que lo agarra y que lo rompe, pero de todos modos yo sentí muy feo.
 
[Música de una flauta]
 
Cristina- Desde ese día ya no supe bien si los demás eran mis amigos, como que les daba pena que los vieran conmigo, a mi tío Aldo no le conté, él tenía mucho trabajo con sus clases y con el equipo que entrenaba en las tardes.
 
Una vez andaba yo sola camine y camine por ahí hasta que fui a dar fuera de la ciudad, había campo como en Tehuistlán, había veredas y me seguí caminando, de pronto… ¿Eh? ¿Una casa? Pero parece que no vive nadie, ¡Pero si es un armadillo!Y lo tienen enjaulado, ¿No será de los que decía Nadia que los hacen charangos?¡Pobre!
 
[Música]
 
Desde la reja alcancé a ver un recado en la puerta de la cabaña, decía: "Juan, voy a buscar otro armadillo para el pedido, espérame para prepararlos" Entonces sí eran de los que venden animalitos contra la ley. Como vi que no había nadie, que entro, que abro la jaula y que me llevo al armadillo. Le puse de nombre tichín como el perro de mi amiga Mariquita allá en Tehuistlán.
 
Ya en la casa le hice un nido en el patio con barro y con hojas como hacen los pájaros y le fui juntando cascaritas de fruta y pedazos de verdura en una bolsa de papel para darle de comer, lo puse ahí porque casi no se asoma mi tío, capaz que me regaña por irme tan lejos de la casa.
 
Me mandaron mi libro de texto de Tehuistlán, entonces yo ya podía leer en lengua, mis compañeros estaban furiosos.
 
Nadia- ¿Y cómo se dice mesa? 
 
Cristina- Akopeshtle
 
Nadia-¿Y sol?
 
Cristina- Tonalli
 
Juan Luis- ¿Y corazón?
 
Cristina- Ese se dice Yoloch.
 
Cristina- Ellos lo decían muy chistoso, como que si tuvieran la boca llena de masa. También estaban curiosos  de mis costumbres, me preguntaban si curábamos con hierbas o si creíamos en espíritus, yo creo que otras personas como la señora Balbina, la tía de Nadia, les habían contado cosas de mi pueblo y por eso desconfiaban.
 
Una noche en que se fundieron los fusibles, mi tío los fue a cambiar y yo aproveché para darle su comida a tichín, llevé una bolsa de papel con comida al patio.
 
[Cristina hablando en lengua con tichín]
 
Cristina- En eso, oí voces y vi salir corriendo a Nadia, Frisco y a Juan Luis con todo y su silla de ruedas. Me habían estado espiando.
 
[Sonido de timbre de escuela]
 
[Sonido recreo]
 
Cristina- Al otro día en la escuela todos me veían raro, a la hora del recreo el profe Jacinto me dijo que me quedara, ahí estaba también mi tío Aldo.
 
Profe Jacinto- ¿Qué pasó ayer?
 
Cristina-¿Ayer? ¿De qué profe?
 
Tío Aldo- Ayer en la noche, en el patio de la casa Cristina.
 
Profe Jacinto- Tus compañeros dicen que te vieron haciendo alguna especie de conjuro mágico o algo así.

 
Cristina- ¿Con… qué? Yo ni sé qué es eso
 
Tío Aldo- Entonces ¿Qué andabas haciendo hablando en lengua con una bolsita de papel misteriosa arrodillada frente de una bola de tierra?
 
[Música]
 
Cristina- Ya ni modo, les tuve que contar toda la historia. Cuando el profe Jacinto les dijo a mis compañeros que yo había salvado al armadillo se pusieron muy contentos.
 
[Sonido de un camión pasando]
 
Luego fuimos todos en camión a llevar a tichín con unos amigos científicos que tiene el profe en la universidad del estado, allí lo van a revisar y luego lo van a llevar a un parque protegido donde nadie lo moleste.
 
De regreso paramos en la tiendita, mis amigos me tenían una sorpresa, habían pedido a don Esteban permiso para poner un cartel grandotote en el clavo de la pared, decía: "aquí como es natural, a todos se trata igual"
 
[Amigos de Cristina]
 
¿Te gustó el cartel? ¿A poco no quedó bonito? ¿Viste que está en náhuatl también?
 
Cristina- Juan Luis había averiguado cómo se decía eso en náhuatl.
 
 En eso pasó la tía Balbina, hizo como que no veía el letrero y Nadia que le dice.
 
Nadia- Hola tía Balbina, ¿No vas a pasar?
 
Tía Balbina- No mijita, hoy no necesito nada.
 
Cristina- Y se fue enchuecando la boca.
Yo sentí muy bonito de tener en la tienda un letrero como ese en la lengua de mi abuelita donde todos lo pudieran ver.
 
[Música]
 
[Presentador]
El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación y Radio Universidad Veracruzana presentaron: Kipatla, para tratarnos igual.
Participamos en este programa: Nuria Gómez, Teresa Mayagua, Carlos Zabaleta, Fuensanta Méndez, Enrique Vázquez, Leticia Valenzuela, Rogelio Barush, Linda Mújica, Enrique Ceja y Rafael Méndez.