México, D.F., 12 marzo 2010.- Durante su participación en la primera emisión de Antena Radio, el presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), Ricardo Bucio Mújica llamó a reflexionar sobre las declaraciones del diputado del Partido Revolucionario Institucional, Oscar Levín Coppel, quien señaló que la alianza entre los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática y del Trabajo "era pervertida, casi gay", porque la igualdad es el contenido sustantivo de la democracia.
La democracia reconoce que todas las personas tienen igualdad de derechos y dignidad a pesar de las enormes diferencias que todas y todos tenemos. Desde esa perspectiva, informó que los representantes de elección popular tienen una responsabilidad muy grande en la construcción de la democracia y por tanto de la igualdad, porque lo único que genera un desarrollo con desigualdad, es más desigualdad.
Bucio Mújica, añadió que éste tipo de expresiones se convierten en percepciones y éstas en realidad. Las expresiones que se vierten en torno a los grupos que viven más discriminación, tienden a minimizar sus derechos y reflejan la manera en la que se les percibe socialmente: con menos derechos.
Referente a los primeros matrimonios entre personas del mismo sexo en el Distrito Federal, destacó su importancia en cuanto al reconocimiento de este derecho, pero también el enorme reto que representa frente a la visión que se tiene sobre estas parejas debido a la falta de aceptación a los cambios culturales, por ello, enfatizó que hay que trabajar con acciones claras para dar la batalla cultural y no se presente la intolerancia.
Antena Radio Primera Emisión, con Mario Campos. Instituto Mexicano de la Radio. Colaboración de Ricardo Bucio, presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. 12 de marzo de 2010.
Ricardo Bucio: La igualdad y la democracia
Varios Campos (MC): Los viernes en este espacio platicamos de derechos humanos, platicamos de la tolerancia, de la aceptación de las diferencias y de cómo combatir la discriminación con Ricardo Bucio , quien es presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación , y a quien siempre es un gusto recibir en su espacio. ¿Ricardo, cómo estás?
Ricardo Bucio (RB): Qué tal, Mario. Muy buen día, muy buen día todo el auditorio.
MC: Buen día, te escuchamos. Una semana nuevamente con temas interesantes, ¿no?
RB: Mira, todos los días, yo creo que lo que se está convirtiendo en un problema para esta intervención contigo es cuál tema tocar; en realidad cada día hay más cosas de las que podríamos hablar que son muy importantes, pero hoy quisiera referirme a una que quizá globalmente tiene una relación con muchos temas, pero que tiene una expresión como muy clara en lo que hemos visto el día de antier en la Cámara de Diputados con las expresiones del diputado Oscar Levín Coppel..
Tú recordarás, y el auditorio también, que el diputado llama la relación, la alianza que se hizo entre el PAN y el PRD, una relación pervertida, casi gay.
MC: Casi gay, ¿no?
RB: Casi gay, donde fue parte de la expresión es que lo que iba más allá de la perversión.
Pero creo que es muy importante tomarlo en cuenta por dos razones: uno, la relación entre igualdad y democracia. Me parece que la igualdad es el contenido sustantivo de la democracia. Podemos pensar que construimos un régimen democrático para poder vivir en igualdad, para que todos y todos tengamos posibilidades de tener oportunidades de desarrollo, oportunidad de acceso a derechos, de acceso a servicios, oportunidad de vivir en seguridad, de vivir sin riesgos y sin temores.
Pero no sólo es en esa perspectiva, es un horizonte de destino, la igualdad es el contenido sustantivo de la democracia, y además es su punto de origen, formamos un régimen democrático a partir de que nos podemos reconocer en el papel, en la ley, como iguales, incluso está más claro en la democracia electoral, una persona equivale a un voto.
Pero en todo lo demás, en todo lo que tiene que ver con el sistema democrático, la igualdad es el principio básico, y por eso está consagrada en muchas constituciones nacionales, en la nuestra también, pero está consagrada desde el principio de la Constitución.
Lo que dicen las constituciones de los países modernos y más avanzados en democracia es que se reconoce que todas las personas tienen igualdad de derechos, igualdad de dignidad, y que el régimen jurídico, la Constitución en principio, pero todo el régimen jurídico, se forma para que todos y todas podamos vivir esa igualdad a pesar de las enormes diferencias que todos y todas tenemos.
Entonces, desde esta perspectiva los representantes populares, los diputados en este caso, y las diputadas, pero todos los tipos de personas que tienen algún tipo de representación popular tenemos una responsabilidad muy grande para la construcción de la democracia, y eso equivale a una responsabilidad para la construcción de la igualdad, de darle calidad a la democracia, de darle contenido, de respetar, de asumir cuál es su origen y de lanzar como muy claramente la perspectiva de estilo.
Yo creo que la igualdad en este sentido no sólo se convierte en origen-destino, también se convierte en un método, y hemos comprobado mucho tiempo desde la perspectiva del modelo económico que no podemos intentar hacer crecer el pastel de la economía y después repartirlo.
Creo que también aquí tendríamos una gran equivocación si pensamos que en México podemos construir igualdad y después repartirla; es decir, construirla sin igualdad, cómo se puede pretender en lo económico crecer sin distribución económica.
La historia nos ha enseñado no sólo las teorías económicas, la historia nos ha enseñado que lo único que promueve un desarrollo con desigualdad es más desigualdad; lo único que promueve una intención de promover la democracia desde la desigualdad es una democracia vacía, una democracia sin contenido.
Y lo segundo es porque las expresiones culturalmente, tú lo sabes bien, se convierten en percepciones, y también reflejan percepciones; el diputado Levín Coppel dijo en realidad que se le había salido al fragor de la batalla; es decir, es algo que no pensó, porque es una percepción que se tiene de fondo.
MC: Que eso más que disculpa, resulta más revelador, ¿no?
RB: Resulta más revelador porque es una expresión de lo que se percibe, pero también como expresión se convierte en percepción, se convierte en percepción pública, y las percepciones se conviertan en realidades.
Eso es lo que me parece muy grave de las expresiones, porque luego podríamos decir, "bueno, nada más lo dijo, y si alguien se sintió ofendido es porque es muy sensible".
Pero en realidad si las expresiones que tenemos contra los grupos que sufren más discriminación, más vulnerabilidad, no tuvieran un reflejo absoluto, así, casi lineal en la realidad, podríamos decir que solamente son expresiones.
Pero cuando tenemos expresiones de grupos contra las trabajadoras del hogar, contra las personas indígenas, contra las personas con discapacidad, contra los adultos mayores, y tenemos una serie de expresiones permanentemente donde para minimizar decimos... como adulto mayor, "si eres así pareces una persona con discapacidad", "no te vayas como chacha", "no seas vieja", etcétera, etcétera.
Estas son expresiones donde están simplemente haciendo... sacando a la luz pública, digamos, que tenemos una manera de organizarnos socialmente, una manera de percibir totalmente a ciertos grupos de población como con menos derechos, como con menos valor, como con menos posibilidades, y eso lo reflejamos, lo reflejamos en las leyes, lo reflejamos en la política, lo reflejamos en el trato diario, lo reflejamos en la cotidianidad, y tiene efectos muy, muy grave para la vida de las personas.
Por eso me parece que es importante reflexionar sobre las dos cosas, la democracia sin igualdad no tiene sentido, no tiene destino, no tiene contenido; y la forma es fondo, pero la expresión es percepción y la percepción es realidad.
MC: Y en contraste, Ricardo Bucio , quizá la buena de la semana es el matrimonio ayer de personas del mismo sexo, y sobre todo la representación en los medios de dos personas, o de parejas, como cualquier otra que se va a casar, emocionada, feliz, rodeada de sus seres queridos, alejada de los estereotipos, de las caricaturas, de las simplificaciones, ¿no?
RB: Exactamente. Me parece que ese es un festejo que hay que hacer en cuanto reconocimiento de derechos, en cuanto a apertura y en cuanto a, digamos, lo que nos presente quizá es un enorme recto, necesitamos modificar la percepción que hay, ahora hay el acceso al derecho, hay un reconocimiento, pero necesitamos modificar la percepción que hay sobre esas parejas, ahora formadas entre personas del mismo sexo.
Porque culturalmente yo creo que hay muchas expresiones también, vimos las expresiones que hubo ayer en el Palacio del Ayuntamiento, pero también muchas manifestaciones en contra, muchas otras que fueron más o menos visibles, que también reflejan una gran intolerancia y una falta de aceptación a los cambios culturales.
Se ha estado diciendo, también, bueno, eso pasó cuando se formalizó, cuando se reconoció, el derecho al divorcio; eso pasó también cuando se reconoció el derecho de las mujeres de votar; incluso cuando se reconoce el derecho de personas indígenas a la libertad.
Creo que hay cambios culturales que cuestan mucho, que pesan mucho, pero que con efectos, perdón, con acciones claras y efectos simbólicos, como el que puede tener ahora la apertura al matrimonio entre personas del mismo sexo, hay que dar la batalla ahora no sólo legal, hay que dar la batalla cultural todos los días.
MC: Ricardo Bucio , muchas gracias por el comentario, como todas las semanas.
RB: Gracias, Mario. Un saludo grande.
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