Presidencia del CONAPRED

Desde la presidencia se realiza la planificación, organización, coordinación, dirección, control y evaluación de la operación del CONAPRED para que cumpla el trabajo de promover políticas y medidas tendientes a contribuir al desarrollo cultural y social; para así avanzar en la inclusión social y garantizar el derecho a la igualdad y no discriminación.

Claudia Olivia Morales Reza
Presidenta del Conapred

Originaria de la comunidad de Tateikie San Andrés Cohamiata del municipio de Mezquitic, en Jalisco, México. Es una mujer orgullosa de su origen Wixárika que tiene su espiritualidad como fortaleza.

Tiene experiencia en la docencia en el ámbito rural, así como una destacada lucha social y trabajo comunitario. También tiene trayectoria en la participación comunitaria por su proactividad para promover el análisis colectivo en diferentes temas comunitarios, lo que se reflejó en la confianza de las personas que integran su comunidad al elegirla como representante. 

Lo anterior, le permitió ocupar cargos importantes en la vida comunitaria para proponer una organización interna que considere la diversidad intergeneracional, así como mejorar las condiciones de vida y hacer valer los derechos de las personas para fortalecer la construcción de una sociedad con justicia social.

Morales Reza ha cumplido diversas mayordomías culturales en su comunidad y participó en la organización comunitaria. También ha participado en la lucha por la defensa de los derechos humanos, el respeto y promoción de la identidad cultural, el reconocimiento del territorio y sitios sagrados, la preservación de la cultura, la educación, la igualdad de género, los derechos de las mujeres y las infancias.  En la actualidad, es la presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación y su gestión tiene como eje de trabajo el poner al centro las voces de las personas. su agenda de trabajo tiene como una de sus consignas que el Consejo y su labor llegue a las personas en las comunidades y los estados para contrarrestar el centralismo con el que operaba el Conapred para que nadie quede atrás, para que nadie quede afuera porque todas las personas son diferentes e iguales en derechos humanos.